La decisión de formalizar una relación es una de las más importantes a las que tiene que atenerse una pareja. En la actualidad, existen tres tipos distintos de uniones, siendo esta es el matrimonio, la pareja de hecho o la unión sin formalizar. Decidir por qué opción optar puede resultar un gran desafío, ya que en cada uno de estos casos tendremos ciertas ventajas y desventajas y también deberemos realizar ciertas acciones o cumplir algunos requisitos.
En este artículo queremos centrarnos especialmente en la opción de convertirse en pareja de hecho. La unión de hecho formalizada es una de las opciones más populares en la actualidad, puesto que no les aplica tantas restricciones como el matrimonio a las parejas y tiene unas normas y unas reglas bastante diferentes. Para este tipo de unión no existe ninguna regulación estatal y, por ello, para saber cuáles son los requisitos para convertirte en pareja de hecho vas a necesitar acudir a cada Comunidad Autónoma.
Sin embargo, a continuación, queremos dejarte los requisitos habituales y también hablarte de las ventajas y desventajas de convertirte en pareja de hecho. Asimismo, una vez que comprendas las principales diferencias entre un matrimonio y una pareja de hecho, también podrás ayudarte a tomar una decisión que se adapte mejor a tus necesidades y a tus deseos.
Requisitos para ser pareja de hecho en España

Si estás valorando la opción de inscribirte como pareja de hecho sabemos que tendrás que atender a las regulaciones propias de tu Comunidad Autónoma. Lo que se exige normalmente para poder llevar a cabo el papeleo mediante el cual te convertirás en pareja de hecho de otra persona suele atender a las indicaciones que dejamos a continuación, aunque algunos requisitos sí que pueden variar ligeramente.
De forma habitual se solicitará siempre el DNI o el NIE en vigor de ambos conformantes de esta pareja y también los libros de familia. Se deberá tener en cuenta también si alguno de los dos individuos se ha casado anteriormente, puesto que en ese caso se deberá también adjuntar la sentencia de divorcio para poder establecer una nueva relación entre los dos interesados.
Además de todo esto, también suele solicitarse que ninguno de los dos individuos sea menor de edad ni tampoco menores emancipados y que, por lo tanto, se encuentren en plenas capacidades para obrar esta acción. Como ya hemos comentado, un requisito esencial suele ser la sentencia de divorcio, puesto que tampoco se podrá llevar a cabo este acto, si uno de los dos miembros de la pareja está casado o en proceso de separarse o divorciarse durante el proceso de inscripción.
Se tendrá muy en cuenta también que no exista ningún tipo de parentesco directo entre los dos solicitantes y, de la misma forma, que se pueda acreditar mediante la aportación de papeles diferentes que la pareja ya lleva cierto tiempo conviviendo conjuntamente. En general, estos serán los requisitos principales, aunque como decimos puede añadirse alguno otro en función de la Comunidad Autónoma.
Ventajas de ser pareja de hecho
Algunos de los motivos principales que pueden llevarnos a querer tomar la decisión de convertirnos en pareja de hecho pueden ser los que se relacionan con las facilidades para llevar a cabo ciertas tramitaciones o a obtener ayudas. A la hora de convertirte en un matrimonio o en una pareja de hecho inmediatamente vienen asociadas algunas ventajas fiscales, laborales, familiares y económicas que pueden resultar esenciales para querer conformar una familia.
Por todo esto, convertirse en pareja de hecho también puede servirte sobre todo si te interesa obtener algunos beneficios en asistencia sanitaria, pensiones, impuestos, etcétera, algo que tratamos más en detalle a continuación:
- Asistencia sanitaria. Generalmente, hablamos de que en muchos casos en los cuales en un matrimonio una de las dos personas no esté cotizando a la Seguridad Social podrá beneficiarse de su pareja, si está sí que cotiza. Por ello, se elimina esta preocupación de no poder tener acceso a una asistencia sanitaria.
- Permisos laborales. En el caso de que exista algún tipo de accidente o incluso en situaciones de que tu pareja fallezca, si no existe una unión legal, no tendrás ningún tipo de día libre ni de permiso. Por el contrario, si formalizas la unión como pareja de hecho, sí que podrás disfrutar de permisos laborales asociados. Por ejemplo, en el caso de que a tu pareja deban operar, podrás pedir varios días para ayudar en este proceso de recuperación.
- Facilidades para adoptar. En España se permite adoptar tanto a personas solteras como a matrimonios o parejas de hecho, pero no podrás adoptar si eres pareja de una forma no legal. Por ello, en el caso de que quieras adoptar niños no necesitas estar casado, sino que simplemente inscribiéndote como pareja de hecho ya podrás beneficiarte de este derecho.
- Pensión compensatoria. Hablamos de una pensión que puede obtenerse tras la ruptura o el divorcio de una relación. Aunque lo más habitual es obtener esta pensión compensatoria en los matrimonios, lo cierto es que las parejas de hecho también pueden disfrutar de una, siempre y cuando se haga un acuerdo entre las dos partes. Estas pensiones compensatorias también pueden llegar a reclamarse en los tribunales.
- Pensión de viudedad. Otro de los aspectos más importantes en una relación y que en el caso de las parejas de hecho ha llevado a numerosas dudas. La conclusión es que sí que existe este derecho a la pensión debido a una unión de hecho, pero, sin embargo, no es absoluto como el de un matrimonio. En este caso, el sobreviviente tendrá que acreditar que sus ingresos se encuentran por debajo del mínimo legal.
Desventajas de ser pareja de hecho

Más allá de las ventajas para convertirte en pareja, de hecho, también tenemos que hablar de que hay algunos aspectos que son más restrictivos que en un matrimonio. Precisamente porque los matrimonios suelen ser la opción más habitual a la hora de ser pareja de hecho, existen ciertos inconvenientes que queremos tratar en este apartado:
- Impuestos. A diferencia de lo que sucede en un matrimonio, en el cual sí que es posible tributar como unidad familiar, en el caso de una pareja, de hecho esta opción no está disponible. Aquí se entiende que una pareja de hecho no constituye una familia, de modo que no puede acceder a una tributación conjunta del IRPF ni obtener los beneficios fiscales que de ello derivan.
- Reconocimiento legal. Generalmente, el matrimonio está más implantado y es más reconocido, por lo tanto, tiene más protecciones por la ley. De esta manera, tenemos que atender a que, en algunos casos, ser pareja de hecho puede componer algún obstáculo a la hora de obtener algunas compensaciones y ayudas económicas, así como otros reconocimientos internacionales.
- Costes económicos. Dependiendo del lugar podemos hablar de qué registrarse como pareja de hecho puede llevar a cabo ciertos trámites legales que resulten prácticamente igual de costosos a los de un matrimonio. Esto puede considerarse una desventaja en sí misma si queremos convertirnos en pareja de la forma más barata posible, ya que aquí tendremos menos ventajas que en un matrimonio, pero pagaremos una cantidad parecida.
- Simbolismo cultural. Al igual que con el matrimonio, en el aspecto del reconocimiento legal, aquí el simbolismo también va a ser menor. A la hora de convertirse en pareja de hecho no existen las mismas celebraciones ni procesos, de modo que es importante entender estos aspectos para escoger la opción más adecuada.
Es mejor ser pareja de hecho o casarse: diferencias
Con toda esta información que hemos revelado en esta guía sobre las parejas de hecho puede surgirnos la pregunta de si es mejor casarse o formar una pareja de hecho. Conociendo lo que dice la legislación española sobre ambos tipos de unión de pareja, también podemos acudir a un asesor legal si queremos comprender al detalle estas implicaciones legales de convertirte en pareja de hecho o en el cónyuge de otra persona.
Es por este motivo que, aunque generalmente la opción más popular suele ser la del matrimonio, no tiene por qué ser para todo el mundo. Ya hemos visto que este matrimonio tendrá más beneficios legales, fiscales, familiares y sanitarios, pero, aun así, una pareja de hecho también gozará de numerosas ventajas y derechos. Hay que atender también a la importancia de las ceremonias y el simbolismo cultural, ya que en este caso sin duda optaríamos siempre por un matrimonio.
Por otro lado, en el caso de que busquemos menos formalidades legales y queramos tener mayor flexibilidad e independencia, sin duda optar por convertirnos en pareja de hecho puede ser la mejor opción. En este caso, además, hablaremos de unos costos iniciales más reducidos y sobre todo de una mayor privacidad. Ser pareja de hecho nos ofrecerá bastante más discreción y también mayor personalización a la hora de acordar responsabilidades financieras y propiedades de bienes, entre otros ámbitos.
Por esta razón, al final lo más importante es realizar un buen balance de las necesidades y de los valores de la pareja para optar por una opción o por otra. A esto tendrán que sumar la importancia de los factores legales, emocionales, financieros y familiares para tomar una decisión. Lo más esencial va a ser en este caso el bienestar de la pareja, así que mientras que esta se mantenga unida de una forma u otra, la decisión valdrá la pena.